Dios es mi roca mi fortaleza y mi escudo

Dios es mi roca mi fortaleza y mi escudo.

Dios es mi roca mi fortaleza y mi escudo

Mi Señor mi Dios es mi roca mi fortaleza y mi escudo.

Te amo Señor, fortaleza mía Dios es mi roca mi baluarte y mi libertador; mi Señor, en el confiaré mi escudo y la fuerza de mi salvación.Tú eres mi alto refugio Señor; te pido brindame la protección que sólo tú puedes dar.

Guíame a donde sea que tú me quiera llevar.

Y haz de mi Señor, lo que sabes es mejor que ni yo lo puedo imaginar; tras el camino que debo transitar y hazme estar confiado, en que solo tú me puedes ayudar.

Dios es mi roca mi fortaleza y mi escudo baluarte de mi vida.

Dios mío tú eres el baluarte de mi vida; la roca en donde me refugio cada día, el escudo que me protege donde sea que voy.Eres el Señor de la fuerza de mi salvación; por eso hoy más que nunca te alabo; porque tus bendiciones a mi vida son maravillosas y nuevas.

Dios es mi roca mi fortaleza y mi escudo para que la maldad no me alcance.

Cada día no hay nadie más en quien pueda encontrar seguridad; como la encuentro contigo, sigue siendo Señor mi escudo protector, para que donde sea que me lleves, la maldad no me alcance y la armonía siempre reine en mi vida.

Dios es mi roca mi fortaleza y mi escudo en la paz.

Porque tú eres un Dios de paz; Señor me siento en paz porque tú eres mi baluarte; me siento seguro porque tú eres mi escudo protector.

Sigue conmigo Dios mío en cada paso que dé, como lo hiciste ayer, lo haces hoy y lo seguirás haciendo en el resto de mi vida.

Señor Gracias.

Gracias señor, gracias amén.

No hay nadie más que pueda hacerte sentir confiado sino solo Dios.

Que tu roca de refugio sea nuestro Señor; que tu baluarte de protección siempre sea Dios; porque solo al lado de él puedes y podrás vivir confiado en que nada ni nadie te hará daño.

Dios es mi roca mi fortaleza y mi escudo. dí a cada momento.

Señor, tú eres mi baluarte mi escudo protector; porque así es Dios, siempre ha estado contigo está y estará por siempre.

Dios te bendiga.

Padre nuestro. que estás en el cielo.

Santificado sea tu nombre.

Venga a nosotros tu reino.

Hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día.

Perdona nuestras ofensas, así como nosotros perdonamos a los que nos ofenden.

No nos dejes caer en la tentación,

Y líbranos del mal, Amén

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