Oración dulce madre

Quiero dedicarte esta Oración dulce madre.

Mi señor Jesús te amo y te adoro, quiero pedirte perdón de todos mis pecados en esta oración y quiero dedicarte esta oración dulce madre.

Señor, quiero pedirte por mi dulce madre que me prestas. Esa madre que lo dio todo por mí, a su forma y su manera tal vez no fue perfecta, pero sé que todo lo que hizo, lo hizo por amor a mí y a nuestra familia.

Sacrificio de una dulce madre.

Te pido mi bello Jesús que la bendigas en este momento dondequiera que se encuentre; que pongas tu mano poderosa y protectora sobre ella y sobre su vida. Si ella ya no se encuentra en esta vida o en esta tierra te pido por su alma para que esté gozando de tu alegría y de tu reino celestial.

Te doy mil gracias Dios mío, por todo el tiempo que ha estado a mi lado; todas las veces que se desveló en las noches por mí; todos los dolores de embarazo que padeció por mí y dolores de parto. Te doy gracias mi amado Jesús por todas las veces que me porté mal y que ella me perdonó; todas las veces que no fui buen hijo y que ella ya lo olvido; te pido perdón Señor y Dios mío por todas las veces que la ofendí y que ella con un corazón muy humilde se lo guardó en su corazón sin decirme nada; en su silencio y su sencillez me decía que me amaba.

Gracias dios mío por todas las veces que ella se sacrificó por mí y por mis hermanos; aguanto todo tipo de gritos y humillaciones de otras personas por nosotros sus hijos y siempre con una sonrisa en sus labios; siempre con una palabra de aliento en su boca.

Te pido tu ayuda en sus enfermedades, con sus dolores, con sus sufrimientos, de cada día con su soledad y problemas de la vida. Bendicela grandemente y que la sombra de tu amor siempre la cubra a donde quiera que ella vaya. Estoy grandemente agradecido porque tú siempre estuviste a mi lado a través de ella.

Los cuidados y la dedicatoria de una Oración dulce madre.

Cuida y bendice sus manos Jesús por todas las veces que cocinó comida para mí y mis hermanos con mucho amor.

Protege y bendice sus labios por todas las veces que me dijo una palabra de aliento. Bendice sus manos por todas las veces que curó mis heridas; por todas las veces que me abrazó y por todas las veces que me dio un beso y tal vez que me dijo las palabras te amo; yo sé que sí me amaba, porque con sus hechos me lo demostró.

Bendice su mirada porque cuando ella me miraba me transmitía paz. Bendice su corazón porque me habló de ti Señor Jesús. Ella siempre me dijo que rezara que nunca me alejara de ti, pero la vida me fue alejando de ti poco a poco.

Bendice sus pies porque siempre me guió por el buen camino.

Bendición y Perdón.

Perdóname Señor porque ahora que tengo hijos ellos me han enseñado a valorar todo lo que mi madre me enseñó; y todo lo que nunca pude comprender ahora lo comprendo, por medio de ellos sé que mi madre no es ni fue perfecta; y que tuvo muchos errores al igual que yo, también soy un pecador y tengo muchos errores pero quiero recordar solo lo bueno que ella me ha dejado en la vida.

Te pido que bendigas sus palabras para que sigan edificando.

Bendice sus oraciones para que sigan dando frutos.

Cuídala y bendice su entrega y su sacrificio por mí y por mis hermanos.

Bendice cada vez que me corrigió y me enseñó lo que es bueno y malo.

Oración final y gracias por una dulce madre.

Gracias te doy por ella mi Señor Jesús; mil gracias por haberme dado una madre excepcional; una madre que lo dio todo que se entregó por completo a su familia, a sus hijos, a su esposo; una madre que aguanto hasta lo más difícil. Todo por sacarnos adelante y para que nosotros tuviéramos un futuro mejor. Gracias porque me regalaste una madre que sabe ser feliz en la pobreza y en la abundancia; una madre que sabe siempre dar una sonrisa y un abrazo que sana el corazón; mil gracias mi Señor Jesús por cada momento que disfruté con mi madre.

Por cada consejo y cada mañana que ella me brindo su cariño y su amor. Ayúdala y nunca la abandones nunca la sueltes de tu mano y nunca dejes de escuchar sus oraciones; siempre camina con ella y levántala cuando sea necesario.

Madre Santísima gracias por estar siempre con mi madre y por darte a conocer a mí a través de ella; porque en ella yo te puedo ver y puedo sentir tu amor maternal; gracias por darme a una madre como tú; Madre Santísima; Virgen Maria dulce madre; te amo y te bendigo, siempre madre querida, te amo y siempre te amaré gracias por todo lo que me diste y todo lo que hiciste por mi mamá; te amo. Gracias Jesús bendito por darme esa madre que a su forma me lo dio todo, amén.

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