Oración Poderosa para los Padres

Gracias, Señor porque tú no me juzgas, porque tú no rechazas; porque no me exiges nada, porque encuentro la puerta abierta.

Gracias, Señor porque me perdonas de veras, porque me aceptas y me quieres tal como soy, porque sanas la herida de mi alma.

Porque cicatrizas mi culpa y debilidad. Gracias, Señor porque te colocas a mi lado; porque te colocas junto a mi dolor.

Gracias porque me das amor y compasión, porque tu calor quema y apaga.

Gracias porque tu mirada me purifica Gracias, Señor por tu palabra de aliento; por tu caricia de brisa suave; por tu abrazo de comprensión Gracias.

Señor Tu mirada me libera del peso de mi culpa; de la condena de mis faltas, del rechazo de mis maldades.

Gracias, Señor Por permitirme ser agradecido.